Sin ETA, están tristes

Si os fijasteis en los rostros, no estaban sonrientes. Es más, las señoritas tenían una cara que daba preocupación, parecían enfermas de gravedad. Si habéis tenido ocasión de ver algún retazo de debate televisivo o habéis leído alguna portada de la derechona mediática, comprobaréis que están profundamente tristes e infinitamente cabreados. Todo eso porque ETA ha desaparecido de hecho. Que ETA no es más que la bomba y el tiro en la nuca; lo otro, el independentismo, la bravuconería, el machotismo y hasta la sinvergüencería (cada uno que elija el calificativo que se le adecúe), eso no es ETA. El heterogéneo entorno etarra, sin tiro en la nuca, pierde su valor natural. No es que no exista problema, pero es un problema de otro orden.

¿Por qué, entonces, están tan tristes en la derechona? Para comprenderlo bien, nada mejor que escuchar al alcalde de Valladolid, que reproduce con esa limpieza que ya conocemos los argumentarios del Partido Popular. En esta ocasión y nunca mejor dicho, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, León de la Riva, mientras presentaba la SEMINCI, obsequió a los periodistas con los razonamientos oficiales sobre la desaparición del terrorismo. Reconoció de inicio que la declaración de cese del terrorismo es “un paso positivo” (no se puede contradecir a Rajoy y el papel que se tiene reservado) e inmediatamente desnudó a ese paso de su positividad: ETA no se ha disuelto, ni ha entregado las armas, luego no ha ocurrido nada. Además, no se ha puesto al servicio de la justicia para aclarar los más de 300 crímenes aún no resueltos. Luego, seguimos lo mismo. La declaración de ETA no es más que la continuidad del “circo montado 48 horas antes” por los mediadores internacionales; un circo, como ha demostrado Mayor Oreja, que busca encubrir las negociaciones que viene manteniendo el gobierno con ETA en secreto.

León de la Riva, incontinente verbal como siempre, reprodujo de la A a la Z el argumentario. Porque eso que acabo de escribir se lo habréis  oído decir a Cospedal, a Sáez de Santamaría y no tardará mucho en desgranarlo en argumentos separados González Pons con la ayuda del señor Arenas.

No creo que esté en el documento, pero está en la conciencia popular de la derechona,  y su representante vallisoletano ha dejado caer la razón de ese argumentario. Él lo ha dicho con ese gracejo que le caracteriza y que le lleva a los titulares de la prensa local: es “el conejo que se iba a sacar de la chistera el candidato”. Exacto. A esta derechona no le preocupa ETA, ya lo sabíamos. Le preocupa el poder y, para acapararlo, todo está permitido. En 2004 ocurrió lo mismo que ahora, desde el punto de vista argumental. Entonces una buena parte de la población lo entendió perfectamente y actuó en consecuencia. Ahora, es más difícil.

Memoria de las víctimas, Historia y Política